Papel de los Medios de Comunicación en Colombia hoy en día.
Hay un problema notorio entre la que Sean MacBride define como la base para avanzar hacia una comunicación más democrática y es la confusión del concepto de necesidad de la Opinión Pública (Si bien, este último concepto no es del todo preciso.)
Los Medios Masivos de comunicación, en especial la televisión, programan sus contenidos de acuerdo con el consumo y los hábitos que ellos mismos generan. Esta pareciera ser la forma adecuada de dar a cada quién lo que quiere, o por lo menos, esa es la primera razón que se argumenta para excusar el déficit de contenido con mayor peso cultural y educativo. Sin embargo, si no hay muchas opciones, ¿en realidad hay libre elección? En segundo lugar, argumentan la escasa rentabilidad que ese tipo de contenidos tienen. Sin embargo, además de permitir la comercialización de la información, el periodismo televisivo se ha inclinado más hacia su naturaleza mediática, dejándose invadir por el utilitarismo de una profesión de servicio.
Si se tiene en cuenta el hecho de que lo que le sirve a la gente es atender a sus necesidades, se evidencia cuán avanzada se encuentra la tendencia a complacer el capricho y sostener la instauración vertiginosa de falsas necesidades. Suena a una lógica mercantilista ¿Dónde queda lo que es vital, inherente y trascendente?
Esa desatención de contenido y de las necesidades sociales de los colombianos deriva en muchas dificultades socioculturales como lo son:
- La indiferencia ante el conflicto armado.
- La estereotipación de las actividades cotidianas.
- La sensación de tener escasa participación en la sociedad y de posterior desarraigo.
- Sensación de que hay una sociedad oculta y restringida.
A esa restricción, los M.M.C, hoy en día, no le abonan mucho más que realities, novelas, espacios de farándula y otros contenidos que, también ayudados por los publicitarios, reafirman estereotipos homogenizantes, tanto en hombres como en mujeres, (ser 90, 60, 90; tener buenos músculos; ojos claros; ser "culto"; ser rico, tener, tener, comprar, poseer y tener.)
Pero lo que más aparece como preocupante de esa confusión, que en realidad parece más una manipulación macabra confabulada a la creación de hombres-masa con la característica vital de consumir, es que el espacio para reconocer esfuerzos meritorios, para divulgar los derechos de las comunidades, para generar espacios de reflexión se ve reducido a ser una venta de datos desconectados y desarticulados del contexto real que en realidad no obedece a los intereses noticiosos y las necesidades informativas (en cuanto a necesidades de saber del entorno para moverse y actuar en él, para entenderlo y significarlo) de la población:
¿Qué le puede importar a un líder indígena del Cauca que Elianis haya 'mechoneado' a Oscar en Protagonistas de Nuestra Tele?
Pero lo que es peor es que el cubrimiento está tan desligado de las realidades sociales que los MMC cubren los sucesos mostrando a un oficial del ejército llorando sin siquiera referenciar la Masacre del Naya (2001) que se podría considerar como uno de los antecedentes directos del conflicto con el que la población indígena ha convivido, en tensión con las Farc, el ejército y los paramilitares. Muy parcializado.
Así, se evidencia la falta de oportunidades, y de diversidad de enfoques, que pueden, deben, mantener los cubrimientos noticiosos. En este caso, los indígenas, como podría haber sido cualquier otra minoría cultural o grupo minoritario, no contaron con digna representación, en voz e imagen, dentro de la macro estructura mediática, centralizada y jerárquica que manejó la (re)producción de la información. Porque preferir el testimonio de una fuente oficial, sin mostrar la versión de la contraparte, por sobre el de aquellos se suponen son los que realizaron la afrenta a un oficial que luego salió llorando ante las cámaras, es una estrategia de ventas bastante sucia y plantea un alejamiento de la igualdad que todo deberían tener para y al comunicarse (igualdad que plantea MacBride).
Pero, sin ser fatalistas, por otra parte, ¿Qué le puede interesar (y también qué tanta autonomía de significación los MMC permiten desarrollar) a la persona que ve el noticiero, en la sala de su casa, que en el Cauca (zona de la escasamente tiene referencia geográfica y en el mejor de los casos del clima, zona de la que seguro desconoce historia, antecedentes, etc.) haya o no una confrontación armada? Seguramente, sin tratar de generalizar del todo porque aquellos que tengan contacto le importará lo mismo que le importa por dos segundos el huracán Katrina, el conflicto árabe palestino, el hacinamiento de las maquilas en India, los problemas de desplazamiento y crímenes de lesa humanidad en Sudán, la hambruna en África... dolorosamente etc.
Aunque es una generalización odiosa, de la que se debe entender que no es del todo posible (me refiero a que nada es sólo negro o sólo blanco), la 'cultura mediática' del país no tiene la costumbre de dimensionar las problemáticas con el contexto histórico y sociocultural correspondiente. Por lo que, el criterio noticia más importante (después del 'editorial', que sería vender) parece ser la proximidad (es difícil definir proximidad en un mundo tan virtualizado como el actual, el peligro está en la creciente tendencia inestable de que lo próximo sea lo afín; es decir, que las semejanzas sean unicamente en términos de gustos y de consumos. Pero esa no es la cuestión).
Lo local opaca tanto las demás problemáticas que, como muchas personas (por diferentes situaciones tecnológicas o sociales) no tienen un contacto, ni siquiera informativo, ni con el Cauca, ni con los israelíes, ni con los indios, ni con Sudán... etc, se les vuelve más importante aquello que pueden identificar fácilmente ¿Y qué identifican? pues lo que ven... ¿Qué ven? ¿Qué tanto ven? ¿En qué volúmen consumen lo qué ve? ¿Qué es lo que más se muestra? Nos encontramos en la arena de los estereotipos. Entonces, lo importante es aquello que se ha consolidado como lo cercano, lo 'accesible': la farándula, el consumo, los chistesitos, el lavadero, protagonistas... Y sin ánimo de ofender los gustos, a las noticias lo que es de las noticias y al entretenimiento lo que es del entretenimiento.
¿Con este panorama qué se tiene?
- Vacíos de información.
- Desarticulación entre hechos, contextos y consecuencias.
- Disminución de la relevancia y la vigencia que puede tener una información.
Todo este fenómeno desemboca en la creación de 'Comunicaciones Alternativas', un concepto relacionado con el que planeta Ignacio Ramonett sobre el 'Quinto Poder' en una alusión a la necesidad de contrainformar. Este último concepto nace como una forma de equilibrar el Cuarto Poder (concepto asociado al papel de vigilancia que ejercen los MMC con la sociedad en los poderes tradicionales. El Gran Hermano). Las Comunicaciones alternativas son formas de comunicación que, a pesar de su probable rudimentariedad, se concentran en el contenido y no en el medio, consiguiendo promover la comunicación interpersonal y, por ende, lo más importante, el debate realmente público. Es un aspecto de suma importancia, porque para lograr una verdadera democratización, es vital una consciencia crítica y reflexiva tanto del consumo de medios, como de la realidad misma. Porque esa actitud, de duda y de construcción, incrementa un escrutinio crítico autónomo individual, consciente e incluyente, donde la participación confluye para proponer, opinar, sostener y cambiar posturas y finalmente lograr soluciones, cumplir objetivos.
Ese derecho a comunicarse, que implica no sólo poder recibir e interpretar la información, sino también poder trasmitir ideas e información a través de todos los medios posibles, por encima de cualquier frontera (tanto social como política), está aún en desarrollo incipiente porque no está bien difundido, promovido ni dimensionado con los alcances que debería ser, tanto local como social, nacional e internacionalmente.
Es evidente también la ausencia de un compromiso social mayor (más que comercial o financiero) con la promoción y atención de las necesidades reales de la sociedad: La necesidad de asociación, de información y de desarrollo esta última con el crecimiento de la actividad en la vida pública, que discuta lo que necesita, lo que le sirve, lo que le interesa, lo que la une y lo que quiere hacer por todos.
- Este texto responde a un análisis de los apartes del informe MacBride: Una comunicación más democrática; La guerra y el desarme.